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La importancia del pH de tus cosméticos

El pH es una unidad de medida que sirve para establecer el nivel de acidez o alcalinidad de una sustancia. En general a todas las sustancias que están diluidas se les puede determinar su pH.

La escala de pH fue desarrollada por el danés Sørensen en 1909 y sus valores van del 0 al 14, donde pH igual a 7 es neutro, por debajo de 7 es ácido y por encima de 7 es básico o alcalino.

Alcanzar el 0 (cero) es indicador de máxima acidez, 14 es el exponente de máxima alcalinidad

escala gráfica del pH
Escala de pH

Un ejemplo típico de un pH neutro sería el agua destilada, pero ésta no es comparable al agua que sale del grifo en nuestras casas, que se sitúa (de media) en torno al 8. Y como esto es bastante abstracto vamos a poner más ejemplos

pH 1 = ácido de batería

pH 1.5 – 3.5 = ácido gástrico

pH 2 = zumo de limón

pH 3 = Refrescos

pH 3.4 = Vinagre Blanco Destilado

ph 3.5 = zumo de naranja

pH 4.5 = cerveza

pH 5.0 = té y café

pH 5.5 = agua de lluvia

pH 6.2 – 7.4 = Saliva

pH 6.8 = Leche

* pH 7 = Agua destilada (el punto focal de esta escala)

pH 7.4 = Sangre

pH 9 = bicarbonato de sodio

pH 9 = agua de mar

pH 9.0-10.0 = Jabones y Detergentes

pH 10.5 = Antiácidos

pH 11.5 = Amoníaco doméstico

pH 12.6 = blanqueador doméstico

pH 14 = Lejía (hipoclorito sódico)

El valor del pH se puede medir de forma precisa mediante un potenciómetro, también conocido como pH-metro, o de forma aproximada empleando indicadores. El más conocido es el papel de litmus o papel tornasol.

¿Por qué es importante el pH para el cuidado de la piel?

Lo primero que hay que destacar es que la piel no es neutra, es ácida y que esta acidez está regulada por la capa hidrolipídica.

El pH cutáneo es variable según los individuos y zonas corporales. Aceptándose de media 5.5 en el cuerpo y entre 4 y 4.9 en el rostro. Por lo que aunque un pH de 7 es un pH neutro según la escala que acabamos de ver, en cuanto a productos cosméticos dedicados al cuidado de la piel se acepta 5.5 como pH neutro.

La investigación ha demostrado que existe una relación muy estrecha entre el pH de la piel y tener en la misma una flora bacteriana sana. A su vez se observa que la gran mayoría de las dermatosis se acompañan de una alcalinización (pH alto).

Esta capa protectora sana y en perfecto estado es lo que garantiza que nuestra piel esté suave y flexible, protegida de agentes externos y de microrganismos oportunistas.

La capa hidrolipídica tiene como objetivo principal el mantenimiento del pH ácido de la piel, estableciendo así una adecuada barrera cutánea. La capa hidrolipídica es una emulsión formada por agua (sudor) y lípidos (procedentes en gran parte de la secreción de las glándulas sebáceas, pero también de lípidos liberados al espacio extracelular). En los niños esta capa está formada básicamente por lípidos epidérmicos, ya que las glándulas sebáceas no empiezan a hacer de las suyas hasta la prepubertad, notificándose un pico de producción en la pubertad por lo que en este momento será esencialmente de naturaleza sebácea y a partir de los 50 disminuye la secreción sebácea, lo que cambia el pH de la piel que se vuelve más ácido y disminuye la resistencia a agresiones externas o microorganismos.

Ya van saliendo conceptos básicos: la piel tiene un pH ácido, el cual es imprescindible para mantener una adecuada barrera cutánea y consecuentemente tener una flora cutánea y una piel sanas. Si quieres tener una piel sana, los productos que apliques deben ser lo más respetuosos posibles.

Rostro con pintura de colores para representar la importancia de lo que ponemos sobre ella
Aplica productos respetuosos con tu piel

Dicho todo esto, creo que a estas alturas nadie duda de lo importante que es mantener el pH de la piel en equilibrio.

Algo tan importante no se puede dejar pasar a la ligera y el cuerpo ha desarrollado mecanismos para mantener ese pH estable, las denominadas reacciones tampón o buffer.

Una sustancia buffer o tampón tiene la capacidad de disminuir las variaciones que puede sufrir el pH al añadirle pequeñas cantidades de ácidos o bases. Dicho de otro modo, estas sustancias intentan mantener el pH estable y lo más cercano al pH ideal.

Pues bien, la piel dispone de sistemas tampón para intentar mantenerla ácida y que todo funcione correctamente. Dicho esto parece que no tenemos nada de qué preocuparnos y que la piel resiste todo lo que le eches, pero no es tan sencillo. Por ejemplo, una piel sana y joven tarde de media unas 2 horas en restablecer su pH tras limpiarla con productos alcalinos (pH alto). Dos horas no están nada mal, pero las agresiones sucesivas con sustancias alcalinas pueden alterar la eficacia de este sistema tampón a lo que hay que sumarle que ese poder es menos eficaz en personas mayores y en niños.

Pero ¿por qué los productos limpiadores le afectan tanto al manto hidrolipídico?

En primer lugar porque su naturaleza es lipídica y los detergentes arrasan con esa capita grasa protectora. Por lo que las sustancias más problemáticas para mantener el pH de la piel son los jabones alcalinos, detergentes y los limpiadores agresivos.

La mayoría de los jabones tienen un pH que suele rondar entre el 9 y el 10, o incluso 11, esto es una diferencia de pH de unos 4 ó 5 puntos entre tu piel y el jabón. Esto supone que si en condiciones normales una piel joven y sana tarda unas 2 horas en recuperar su pH, con estímulos repetidos el sistema tampón puede llegar a agotarse y llevarle unas 8 horas en recuperar su pH y más aún si ya no eres un niño o si en la formulación de estos jabones no incluyen gran cantidad de aceites. Imagínate si te lavas el rostro con un limpiador con ese pH por la mañana y por la noche: ¡a tu piel casi no le llegan las horas del día para recuperarse!!

Lo mismo pasa con limpiadores muy agresivos, ya que no solo eliminarán de tu piel la suciedad acumulada, sino que se llevarán por delante la grasa que tu piel necesita para funcionar correctamente. Consecuentemente, se altera el pH y tu piel tarda muchas horas en intentar recuperarse y puede llegar a agotarse. Cuando sucede esto la piel sufre y tú también.

Por eso no los recomendamos para la limpieza diaria de la piel. De forma puntual y si no hay patología, tu piel respondería bien gracias a este mecanismo de compensación de pH.

Como ya dijimos en el post de la doble limpieza, si alteramos este pH estamos cargándonos todo el mecanismo de defensa natural de la piel y su equilibrio natural y estaremos contribuyendo a deshidratar, lesionar y desproteger nuestra piel. En ese medio ácido viven en total armonía y equilibrio bacterias “buenas” que velan porque todo funcione correctamente. Si alteramos ese pH ácido estamos alterando toda la flora que habita en ella y nos protege de gérmenes indeseados y estaremos debilitando la defensa natural de nuestra piel. Alterar la flora cutánea también tiene sus consecuencias, pero eso puede ser tema de otro post 🙂

El hecho de alterar el pH también influye en el proceso de envejecimiento prematuro de la piel, en el empeoramiento de manchas y en activación de procesos inflamatorios con el consiguiente posible empeoramiento/aparición de acné por inflamación de las glándulas sebáceas.

glándulas sebáceas inflamadas

Lo cierto es que si tu piel es grasa e intentas eliminar ese exceso de sebo con limpiezas agresivas/productos muy alcalinos desatarás un efecto rebote: tus glándulas sebáceas producirán más grasa para compensar las pérdidas que le ocasiona la limpieza. La problemática de las limpiezas con productos alcalinos es que en un primer momento tu piel mejora porque al alterar el pH estás cargándote la mayoría de la flora que habita en tu piel (la buena, pero también la mala), pero seguir usándolo no es la solución ya que con el uso continuado la principales damnificadas serán tus bacterias buenas, resistiendo únicamente las más resistentes que como podrás imaginarte están del lado de las malas, entre ellas el Propionibacterium acnes que se adapta muy bien al nuevo pH y es una de las principales cepas causantes del acné.

Si dejas de usar ese limpiador alcalino tu piel empeora porque está totalmente indefensa pero seguir usándolo tampoco es la solución. Si lo sigues usando el problema será aún mayor porque sigues debilitando la barrera de defensa de tu piel y aparecerán además de deshidratación y sequedad, microfisuras en las que toda flora oportunista pueda reproducirse y colonizar a su antojo.

Dicho esto: después de limpiarte la cara, la piel debe estar confortable, no puede estar tirante, ni brillante por secreción de grasa casi al instante. Si te pasa algo de esto es que el limpiador que usas es demasiado agresivo para tu piel. Es el momento de pararte y pensar con qué productos te estás lavando el rostro y valorar cambiarlos.

piel seca
No puedes tener esta sensación después de limpiar el rostro

Vale, después de leer esto habrá quien diga: pues yo no me lavo la cara con jabón y el agua de la ducha me deja la piel tirante. Dicho esto, a pesar de que en España tenemos un agua de mucha calidad, es cierto que el agua del grifo es alcalina, en torno a 8, y en zonas es aún más elevada.

Y en la ducha se unen varios factores además del pH del agua como es la temperatura, el tiempo de exposición y el vapor que se genera.

El vapor produce una vasodilatación que favorece la evaporación de agua, el agua caliente actúa de igual modo que el vapor pero además “limpia” parte de la grasa protectora y el tiempo de exposición es un agravante de lo anteriormente dicho. Resultado del agua de la ducha en la piel del rostro: deshidratación, rojeces, sequedad y tirantez. Principalmente si tu piel es sensible, tiende a deshidratarse con facilidad o presenta patologías como dermatitis, rosácea o cuperosis.

Cómo lo podemos evitar? Lo mejor es disminuir la temperatura y el tiempo de exposición, pero si no puedes renunciar a eso lo que mejor funciona es aplicar antes de la ducha un producto oleoso que no emulsione fácilmente con el agua como puede ser el limpiador GoodOils de Terre Verdi o un bálsamo como el ArganShea de Terre Verdi o Blue Balm de Natural Wisdom. Haz la prueba y notarás la diferencia.

Ya en el post de la doble limpieza hablamos de la importancia de limpiarnos el rostro siguiendo la técnica de la doble limpieza, pero siempre que se hiciera con productos respetuosos.

Y ahora vamos a centrarnos además en aquellos que tengan un pH muy equilibrado.

PRIMER PASO DOBLE LIMPIEZA: Productos oleosos

Cualquier aceite además de respetar al máximo tu piel mantendrá su pH, así que si no los has introducido en tu rutina ya estás tardando.

Goodoils de Terre Verdi como dijimos antes, nos parece el producto perfecto para proteger tu piel del rostro en la ducha. Pero también es ideal para desmaquillar el rostro de la forma más delicada. Su textura es algo densa y trabajarlo es un placer. Es adecuado para todo tipo de piel y necesitas la ayuda de una muselina para retirarlo fácilmente.

Halo de NINI Organics es más fluido que GoodOils y también es adecuado para todo tipo de piel, pero además sus cualidades antiinflamatorias y calmantes lo convierten en el aliado perfecto de pieles con acné, reactivas o problemáticas.

Los bálsamos limpiadores de Natural Wisdom son totalmente respetuosos con el manto ácido de la piel. Desde luego hay pocas marcas tan implicadas en esto como Natural Wisdom. Su textura gelatinosa se transforma en un rico aceite sobre el rostro y en una leche limpiadora al emulsionarlo con agua por lo que puedes omitir el paso de la muselina. Si tu piel es seca o muy sensible te va a encantar el halo de nutrición que deja sobre la piel. Si no te gusta esa sensación usa un limpiador acuoso para eliminarlo, es decir, un limpiador de los del segundo paso de la doble limpieza.

La leche limpiadora Belle Frais de Edible Beauty es un producto todoterreno. Y puedes usarlo como primer paso, ya que elimina muy bien el maquillaje; como paso único, ya que emulsiona perfectamente con agua y no es necesaria una muselina o como segundo paso, principalmente si tienes un maquillaje muy intenso y usas antes un producto desmaquillante o si tu piel es seca y adoras estas texturas.

Si te gusta el minimalismo, los aceites simples como el de argán de Terre Verdi son tu solución. Multiuso y perfecto para toda la familia. Si te gusta el aceite de argán, invierte en uno de calidad: No todos son iguales. El de Terre Verdi es de primera presión en frío y se obtiene usando los molinos manuales de piedra y abriendo las nueces manualmente como se ha hecho siempre. Si quieres saber más sobre el aceite de argán, te recomiendo que leas este artículo.

SEGUNDO PASO DOBLE LIMPIEZA: Productos acuosos

Lightbearer de Lila es uno de los productos más delicados que puedes ponerte sobre el rostro. Es en formato polvo y está enriquecido con algas y probióticos. Puedes usarlo a diario sin ningún temor y para disfrutarlo solo necesitas mezclarlo con agua hasta obtener la consistencia deseada.

Otro producto limpiador con formato polvo que se puede usar a diario es Deep C de Natural Wisdom. Repleto de antioxidantes, vitaminas y que ejerce una delicada exfoliación gracias las enzimas de frutas que contiene.

Lamu de Natural Wisdom es un limpiador que huele deliciosamente bien a vainilla y canela, con la capacidad de producir espumita y con un pH de 5.5. El modo de uso es como un jabón normal, pero sin la sensación de tirantez que dejan muchos. Por lo que creemos que es la mejor opción en el caso de que te guste limpiarte el rostro con jabones.

Y si tu piel es muy reactiva, lo mejor que podemos hacer es evitar los aceites esenciales, en este caso la solución es el champú y jabón en uno de Avena y Cúrcuma de Natural Wisdom. Es tan delicado que puede usarse para limpiar el rostro o la piel de los bebés.

Los jabones sólidos de Savon Stories tienen un pH en torno al 8. Por lo que tu manto ácido no sufrirá mucho, además al estar elaborados con aceites de altísima calidad no dejan sensación de piel tirante y ni arrasan con toda la capa lipídica de tu piel. De todos modos, no recomendamos usarlos 2 veces al día. Los jabones sólidos, mejor para limpiar las manos.

En este punto entra en juego la importancia de un tónico, el tónico además de otras cosas, ayuda a que tu piel recupere su pH más rápidamente. Para estos fines puedes usar un agua de rosas como la de Terre Verdi, la bruma facial de Lila Skin con 7 hidrolatos y 3 metales preciosos que resulta sumamente calmante y antiinflamatoria, el de Vitamina C y ácido hialurónico de Natural Wisdom o una opción perfecta para equilibrar pieles mixtas y grasas Citrus Rhapsody de Edible Beauty.

CORPORAL  Y CAPILAR

La piel de tu cuerpo y cuero cabelludo se merecen los mismos cuidados, merecen mención especial los champús sólidos de Natural Wisdom con un pH en torno a 5.5.

Además de ser una opción libre de plásticos, pueden usarse indistintamente para limpiar la piel del cuerpo o el cabello reduciendo así el número de productos de tu baño.

Están disponibles tres variedades y pueden usarse para todo tipo de cabello: el clásico de pomelo y hierba limón (de color verde debido a la espirulina) y que tiene más afinidad por los cabellos grasos, Blue Jungle (de color azul debido al índigo natural) y el de Avena y Cúrcuma sin aceites esenciales de color amarillo/anaranjado debido a la cúrcuma y que funciona mejor en los cabellos secos.

Esperamos que os haya gustado y por supuesto, si tenéis alguna pregunta no dudéis en contactar con nosotros. Podéis hacerlo en el siguiente correo electrónico: [email protected] o bien a través de los comentarios.

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2 Comentarios

  • Responder Patricia marzo 20, 2020 a las 11:19 pm

    Buenas noches,
    Mi pregunta es la siguiente: En un cutis cuidado, de 47 años aunque parezca de 40, muy blanco, fino y con tendencia a la deshidratación, usando productos ecológicos para el rostro, ahora utilizando una limpiadora en leche, necesito realmente una doble limpieza? Porque no me maquillo, solo colorete en crema, ecológico y un labial, eco también.
    No me bastaría con Lamu, y después mi tónico de rosas o azahar? O me dejaría algo tirante la piel aunque ponga un ph 5.5.?
    He comprado algunos productos vuestros y me han gustado, pero no recuerdo ya cuales!!!

    • Responder organicskincare marzo 21, 2020 a las 11:43 am

      Hola Patricia,
      Muchísimas gracias por comentar 🙂
      Es maravilloso que tengas una piel así de cuidada, enhorabuena!!
      La doble limpieza es la forma más adecuada para limpiar el rostro siempre que se haga con los productos indicados. Nosotros la recomendamos siempre.
      Por lo que me cuentas vemos más correcto la siguiente rutina: tu leche limpiadora, Lamu y tu agua floral.
      Lamu tiene un pH 5.5 y en cuanto a productos cosméticos se acepta 5.5 como pH equilibrado. Tras su uso la piel no queda tirante.
      Muchas gracias por la confianza depositada en nosotros

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